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FamilyBebe | El mundo de la Familia y el Bebe

Beneficios de la Música 🎵 en el Bebé

los bebes y la musica
Beneficios de la Música 🎵 en el Bebé
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Hoy vamos a hablaros de bebés y música 🎵  , los efectos beneficiosos de la música en el ser humano están de sobra constatados. Muchos estudios desde los años noventa, corroboran los beneficios de la música en los bebés. Hoy hablaremos de algunos de esos estudios, en los que ser relacionan bebés y música. Enumeraremos también esos beneficios que la música ofrece a bebés y niños.

¡Vamos a seguir el ritmo de la música! 

Centrados en el Bebé

En nuestro blog nos gusta escribir sobre contenidos que ayudarán a nuestros hijos en su desarrollo. Todos aquellos que pueden influir positivamente en su desarrollo y educación. Porque es importante desde edad temprana que los niños investiguen su entorno. Empezar a desarrollar el gusto por la música por ejemplo. Tocar, palpar los instrumentos. Comprobar que de sus acciones salen sonidos, que puede juntar esos sonidos.

Los niños se acostumbran a la música y empiezan a desarrollar sus capacidades.

Somos conscientes de la importancia de la lactancia y la música antes de nacer así como en los primeros meses después del nacimientos son muy importantes para obtener un gran beneficio de ello.

La música para los niños

El medio musical es un transmisor de emociones. También para el bebé. La música agudiza la capacidad de crear, los bebés son esponjas, su creatividad se dispara. Sirve para relajar al bebé. Dormir al bebé con música es una genial idea.

Pero también forma parte de los juegos y aprendizaje de los niños. Les activa y les hace reír a carcajadas. Como en el siguiente vídeo. La música enseña a los niños a esperar. Les inculca el sentido de los ritmos, que ya veremos más adelante es algo primordial. A pensar en los tiempos. Cuándo me toca entrar con las palmas. Cuándo les toca a los demás. Con ello vas introduciendo pautas de conducta, el respeto del turno del otro. Genera buenas vibraciones y aumenta la empatía. No hay nada como ver al niño de rojo, animado por la felicidad de su compañero de azul. En definitiva, la música no solo alimenta la creatividad infantil, potencia valores.

Todos los bebés nacen con el potencial de convertirse en músicos, y a menudo reaccionan a las canciones con entusiasmo. “La audición de los bebés está bien desarrollada poco después del nacimiento, por lo que pueden responder a la música muy pronto”, explica la doctora Diane Bales, profesora asociada de desarrollo humano y ciencias de la familia en la Universidad de Georgia, en Atenas. Alentar la fascinación natural de su bebé con ella puede fortalecer su relación con ella, aumentar sus habilidades lingüísticas y abrir la puerta a todo tipo de exploración y diversión.

Beneficios de la música para el bebé

Introducirle melodías a tu bebé es una manera fácil y divertida de interactuar con él en su primer año y puede ayudar a preparar el escenario para el desarrollo musical de por vida. Además, jugar junto con la música puede alegrar su estado de ánimo, beneficiar su cerebro y mejorar sus habilidades lingüísticas.

¿ Desde cuándo se debe usar la música con los niños ?

Es una pregunta de fácil respuesta, desde el embarazo. El feto reacciona al oír la música, estimula su frecuencia cardíaca. Al tiempo la madre genera más endorfinas y eso va en beneficio de un embarazo feliz. La música estimula el oído del niño desde los primeros días. Por eso cantarles, o ponerles a escuchar música desde pequeños favorece el desarrollo de sus formas de comunicarse.

Para desarrollar su capacidad de lenguaje, los niños emplean primero el oído. Es lógico escuchan e intentan imitar la reproducción de los sonidos. Nuestro lenguaje hablado se fundamenta en la frecuencia de los sonidos, en el ritmo. Lo más sencillo para aprender los ritmos es la música. Los bebés que escuchan música tienden a imitar esos sonidos, de forma espontánea. Introducen en sus balbuceos los ritmos. El uso de la música en niños favorece su desarrollo intelectual. Al tiempo que mejoran las capacidades creativas. Hay muchos estudios científicos que apoyan estas teorías, se conoce como Efecto Mozart.

Sonidos inteligentes

El cerebro de tu hijo está “prediseñado” para aprender música, así como está “presideñado” para aprender idiomas, dice el Dr. Daniel Levitin, autor de This Is Your Brain on Music. De la misma manera que los bebés pasan por un período de balbuceo antes de aprender a hablar, también balbucean musicalmente.

“Tu bebé puede inventar pequeñas canciones y entrenarse a sí mismo para escuchar y crear varias ideas musicales,” dice el Dr. Levitin. Cantarle, darle palmaditas en la espalda o mecerse con música, puede ayudar a fortalecer los caminos musicales en su cerebro.

Bebés y música, la emoción

Las reacciones de los bebés al escuchar la música, no difieren en gran medida de las de un adulto. Sienten el mismo grado de emoción. Un estudio realizado en Italia con fondos europeos ha demostrado ya este extremo. Desde los primeros días de vida, hay una predisposición neurológica para la percepción musical.

El potencial cognitivo de los bebés se multiplica si en sus primeros días de vida escuchan música.

Los estudios gracias a resonancias magnéticas, demuestran que la música activan las áreas del cerebro implicadas en el lenguaje y la lectura. Es decir el hemisferio derecho del cerebro del bebé. Está comprobado que niños que desde su nacimiento han escuchado música, cantan entonando mucho antes. Si la media normal es los seis u siete años, los niños que conviven con la música lo hacen a los tres años de media.

La música como terapia

En muchas terapias se usa la música. En terapias relacionadas con el aspecto comunicativo y motor. Un fondo musical equilibra al individuo tratado, y le estimula. La música por lo general refuerza las relaciones afectivas. Por eso es conveniente usarla cuando la terapia se dirige a grupos familiares. La música contribuye a bajar el nivel de estrés. Ello nos lleva a sentirnos mejor, generamos más endorfinas, y se pueden abordar procesos comunicativos.  Ayuda a favorecer la comunicación entre los miembros de la familia.

Es por estos motivos por los que como padres deberíamos dar a la música una importancia mayor en el juego de los niños. Ya sabemos que un niño explorando con un tambor o una flauta puede ser una oda al estruendo. Pero debemos dejar la libertad necesaria para que experimenten y creen. Ya, sé lo que vais a decir… ¿Crear? ¡Esos ruidos! ¿Crear? Pues sí tomarlos como sus primeras creaciones. Si las cortáis de raíz, no avanzará en su experimentación y obviamente lo único que recordaremos serán esos ruidos. Entonces diremos cosas cómo: “hijo si tú siempre has sido muy malo para los instrumentos“.

Nadie nace sabiendo tocar un violín. O siendo un virtuoso de la batería. Se nace en un ambiente en el que te dejan descubrir cómo se saca música de esos instrumentos. Y en el proceso las más de las veces poca música sale. Otra de las cosas que debemos hacer con los niños es jugar y cantar al tiempo. Cuánto más pequeños, más deberemos repetir las canciones, poco repertorio mucha repetición. Según vayan creciendo, y con ellos su capacidad de memorizarlas, y cantarlas entonando. Podremos variar el repertorio, incluso experimentando con nuevos ritmos.

Y en general escuchar música en casa, recordemos que la mayoría del aprendizaje del niño es imitación. Por eso es muy bueno que nos vean leyendo, que leamos juntos con ellos. Que nos lean. Lo mismo con la música, escuchar música con ellos. Cantarles canciones, que nos las canten. “Las obras de teatro” improvisadas de los niños, que fluya su imaginación.

Un buen regalo para un niño ya sabemos pues que puede ser: “regalar múscia“. Con esto siempre vamos a acertar. Es una manera de ayudar al crecimiento personal del bebé y los padres siempre lo van a agradecer

Algunos consejos de juguetes para iniciar a los peques en la música:

El efecto Mozart

En EEUU en los años noventa del Siglo XX, se estudia la influencia de la música en los bebés y niños. En esa línea aparece ya el concepto de “efecto Mozart”. Demostrando la influencia de la música de Mozart desde el útero materno. En esos estudios se probó con composiciones de otros grandes autores. Los resultados de la música de Mozart no tienen competencia, hoy por hoy.

Posiblemente el secreto de algunas piezas del repertorio de Mozart, esté en las pulsaciones por minuto. Esas pulsaciones y el uso de frecuencias altas, cambian el estado del cerebro. Sobre todo del famoso hemisferio derecho. Unos sonidos muy armónicos, la métrica de las composiciones. Tono, timbre y frecuencia de las piezas de Mozart activan a nuestras neuronas. Ojo, no todas las piezas de Mozart tienen el mismo efecto. Los mejores resultados los dan la Sonata para dos pianos en Re Mayor, o los conciertos para Violín 3 y 4.

La primera sonata, conocida también como K448/375a es una sonata-allegro en tres movimientos. Los conciertos para violín, uno en Sol Mayor y otro en Re Mayor, tienen tres movimientos. El número 3 con una estructura de Allegro, Adagio, y Rondó. El número 4, Allegro-sonata, Andante y Rondó.

Cuando la música es parte de su rutina, su pequeño también puede hablar más rápido. Los estudios han encontrado que los bebés que hacen música (con instrumentos sencillos como tambores y agitadores) y se mueven al ritmo de la música (incluso si los padres tienen que ayudarles a menearse) usan gestos más comunicativos, como fingir que un plátano es un teléfono o abrazar a una muñeca para mostrar afecto alrededor de los 12 meses, que aquellos que escuchan música pasivamente.

“Cuanto más expresivos sean sus gestos, más probable es que adquiera destrezas lingüísticas”, dice la Dra. Trainor. Las canciones también introducen a su bebé a nuevas palabras y rimas, y la investigación del Dr. Bales descubrió que ponerle música a las palabras ayuda al cerebro a aprenderlas más rápidamente. Otras investigaciones han vinculado la rítmica (la capacidad de tocar un ritmo) con el aumento de la capacidad de lectura en niños mayores.

Armonía cercana

Jugar con tu bebé junto con la música es una manera fácil de fortalecer tu relación, dice Laurel Trainor, Ph.D., directora del Instituto McMaster para la Música y la Mente, en Hamilton, Ontario. Las investigaciones sugieren que moverse al ritmo de la música con alguien desencadena la liberación de oxitocina, la hormona de “unión” que también se produce durante la lactancia.

Podrías asumir que es mejor elegir música clásica o canciones de cuna, pero casi toda la música es amigable con el bebé. “Si toca música que le gusta, se divertirá más escuchando y cantando junto con su bebé”, dice el Dr. Trainor. Además, sus estudios han encontrado que los bebés que se mueven rítmicamente al ritmo de la música sonríen más, son más fáciles de calmar y están más dispuestos a explorar su entorno que los bebés que simplemente escuchan.

Será por eso del dicho “que la música calma a las fieras” 😉

Fuentes:

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